Ignacio Bonasa: El hombre que transformó el dolor en propósito
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Ignacio, pasaste de ser un alto ejecutivo en banca a dedicarte al desarrollo humano. ¿Qué motivó ese cambio?
Durante años viví rodeado de éxito profesional, pero internamente estaba desconectado. La crisis personal me llevó a cuestionarme profundamente. Descubrí que no quería seguir liderando desde la cabeza, sino desde el alma. Dejé la banca para dedicarme a lo que realmente me movía: el arte, la educación emocional y los proyectos con propósito.
¿Cómo descubriste tu verdadera vocación?
Fue un proceso de ruptura. Al quedarme sin mis títulos y cargos, descubrí que mi verdadero llamado era ayudar a otros a reconectarse con su esencia. Entendí que mi vocación no era dirigir bancos, sino dirigir almas. El arte fue el vehículo perfecto para lograrlo.
¿Qué es un “proyecto con alma”?
Es un proyecto que genera bienestar, inspiración y transformación. No nace del ego, sino del propósito. Va más allá de la rentabilidad: conecta con lo humano, es sostenible y tiene impacto real en la vida de las personas.
“NO SE TRATA DE LIDERAR MÁS, SINO DE LIDERAR CON ALMA”